Para Comer como un buen porteño
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Fondas, bodegones y viejos restaurantes que mantienen intactas las raíces de la gastronomía porteña. No importa el bullicio, ni los ajos colgando en las paredes. Todo lo contrario: en eso reside el encanto de estos salones enormes donde te atienden mozos cincuentones que te sirven platos tradicionales.

