El Imparcial

El Imparcial

Ideal para Comer como un buen porteño
Cocina: Española

Es el restaurante más antiguo de Buenos Aires. Hoy bodegón gallego, nació en 1860 como fonda a pocos metros de su ubicación actual (la esquina de H. Yirigoyen y Salta, donde se mudó en 1933), donde se servía gallina hervida y puchero de garbanzos. La novedad de la época eran los baños, algo poco común en una casa de comidas.

 

Claro que la cosa cambió en 140 años y hoy lo más destacado para ver son las mayólicas de Benvenuto y las pinturas al óleo. Los clientes son, en su mayoría, familias enteras que vienen a comer puchero mixto y paella valenciana, aún en pleno verano. Entre las especialidades se destacan el bacalao noruego y la tabla de mariscos para compartir. La atención es impecable.

 

El nombre del local tiene su buena historia y está emparentada con la llegada del franquismo a España, pero no por afinidad con el dictador sino por declararse neutro. Sucede que los franquistas se reunían en el  Bar Español y los republicanos en el Iberia. Volaban mesas sobre la calle Salta y los heridos iban a refugiarse, medio cachuzos, a El Imparcial, donde estaban prohibidas las charlas sobre política y religión.

 

De la miríada de famosos que ocupó y ocupa sus mesas, se destaca una anécdota que siempre cuentan sus mozos:  tras el golpe de Estado de 1966, el presidente depuesto Arturo Illia, un cliente habitual, fue reconocido por la gente en una de sus visitas. Todo el restaurante se puso de pie para aplaudirlo.

Este restaurante también es ideal para Una reunión familiar
Power Site S.A.