El Obrero

El Obrero

Ideal para Comer como un buen porteño
Cocina: Porteña

El Obrero es uno de los bodegones más clásicos y mejor mantenidos de la ciudad. Desde su creación en 1954, a decir propio, "se come a la vieja usanza: platos ricos servidos con generosidad". Ahí está el sencillo secreto de su éxito.

 

Ganó fama cuando fue visitado por el grupo U2 en una de su primera gira por el país, en 1998. Pero más allá de los famosos locales y extranjeros que lo visitan, el restaurante tiene espíritu propio: aquí todo es de Boca -como manda el barrio- y el bochinche y la buena conversación son la regla de oro, junto con una estética descuidada con docenas de fotos, banderines y camisetas, que está exactamente igual desde hace décadas. Una vieja heladera de hierro y bonitos, antiguos muebles de madera completan el panorama, porteño por donde se lo mire.

 

Al plato y como entrada, pedí rabas (inolvidables). Hay diversos cortes de carne y achuras en la parrilla al carbón que se pueden acompañar con papas (en puré, pay o a la española) y batatas fritas o bien alguna ensalada, pero también podés animarte a platos sustanciosos, suculentos y sabrosos: mondongo, lentejas, peceto a la cacerola, revuelto Gramajo y un imbatible, calórico estofado con papas y arvejas, ideal para días fríos.


No faltan los pescados y mariscos, como la corvina a la vasca. Además hay gustosas pastas caseras donde brillan los ravioles de parmesano, provolone y albahaca y los fideos caseros con "pestuco" (sic), glorioso arroz con calamares y mejillones, espinaca con mozza & jamón, tortilla española. Lo clásico, por supuesto, pero más rico que nunca y en porciones enormes como manda la historia.

 

A los postres, tenés para elegir: arroz con leche, queso y dulce, flan caserito, frutillas con crema, panqueques, ensalada de frutas. Lo único fuera de lo usual es el pavé de vainilla, una suerte de crema espesa con base de bizcochuelo. 

 

La carta de vinos es correcta, con etiquetas varias. La atención es muy buena (a cargo de sus dueños), aunque con el salón lleno puede haber demoras.

 

Clima cálido, ameno, público lo que se dice heterogéneo. Conviene ir temprano porque se llena enseguida. Pero no dejes de ir, aunque no seas de Boca: en El Obrero la exquisitez de la comida lima cualquier diferencia.

Este restaurante también es ideal para Salir en grupo , para Llevar extranjeros
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