La Rosa Náutica

La Rosa Náutica

Ideal para Comer al aire libre
Cocina: Peruana
  • Todos los días a partir de las 12hs.
  • Puerto Madero, Alicia Moreau de Justo 246
  • 4515-0186
  • Precio : $$$$

Así como el turista que visita Buenos Aires va a ver un show de tango, el que va a Lima no puede dejar de conocer La Rosa Náutica, uno de los restaurantes más emblemáticos de la capital peruana que abrió su sucursal porteña. El local queda en Puerto Madero (donde hasta el año pasado funcionaba el recordado Roque) y es el primer restaurante peruano de la zona.

 

Lo primero que ves cuando entrás al restaurante es un enorme mural con una foto en blanco y negro de un muelle iluminado. Eso es la bahía de Lima y las luces son las de La Rosa Náutica origilan, tal vez el restaurante más tradicional de esa ciudad, tanto por su cocina como por su privilegiada ubicación. Funciona desde 1986 y la de Buenos Aires es su segunda sucursal. La primera es la de Bogotá, inaugurada en mayo de 2011.

 

El salón remite a lo marino, con paredes de madera pintadas de azul y celeste y hasta un pequeño faro en la entrada. En el centro, una barra, llamada Bar Espigón, ideal para sentarse a probar piqueos y “rondas de siempre” y acompañarlos de algún trago clásico. No faltan reversiones chilcano y pisco sours. También se puede pedir la botella entera.

 

La carta es extensa y contiene principalmente platos propios con algunos ingredientes locales, pero basados en tradicionales recetas peruanas, con gran presencia de pescados y mariscos. Sobresalen las reversiones de ceviche que realmente son originales (¡ninguna tiene maracuyá!), como el Al Bloody Mary, que viene con paltas y un shot de tomate picante al vodka.

 

De las entradas calientes, impecable el punto del pulpo a las brasas. Entre los platos calientes, se destaca la pesca del día Rosa Náutica (lenguado, por ejemplo), muy bien presentada dentro de una concha marina, con langostinos en salsa de Pernod. Saliendo del mar, hay saltado de lomo al pisco y confitado de pato, entre otros.

 

De los postres, se destaca el Suspiro de una Limeña por ser suave, sin ese empalago típico de los postres peruanos. A cargo de la cocina está Luis Oré, que viene de la casa central limeña. Muy buen servicio de mesa (muchos de los camareros trabajaron previamente en Sipán, por lo que tienen buen conocimiento de los platos).


Todo esto en un salón con capacidad para 120 cubiertos, con un amplio deck (calefaccionado cuando hace frío) con vista al Yacht Club Puerto Madero. Detrás de La Rosa Náutica está The Hope Fund, un grupo empresario que tiene fuertes lazos con Perú.

 

Este restaurante también es ideal para Una comida de negocios
Power Site S.A.