Marcelina y García
Ideal para Comer con onda gastando pocoCocina: Italiana
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- Todos los días, a la noche. Miércoles a domingo, también al mediodía.
- Palermo Hollywood, Cabrera 5065
- 4832-2259
- Precio :$$
En los últimos años surgió en Buenos Aires un nuevo estilo de restaurante de pizza y pastas, que mantiene en su ambientación y sus recetas ciertas características de bodegones y trattorias italianas, pero con una impronta moderna. Marcelina y García (inaugurado en diciembre de 2010), sigue esa línea.
Un local luminoso, prolijo, con un diseño muy cuidado donde las tonalidades amarillas y blancas se mantienen en toldos, manteles y paredes, mezclándose con detalles que le brindan calidez, como los palos de amasar y los cucharones que decoran las paredes y los coladores tamaño XL que cuelgan del techo (lo único que desentona es un plasma sintonizando el Canal Gourmet).
Pero el verdadero fuerte pasa por los detalles y la buena ecuación precio calidad. En eso, se nota que el dueño del lugar es Gastón Rivera, propietario de la reconocida parrilla La Cabrera (situada a pocos metros), donde las porciones son abundantes y todo es acompañado con cazuelas y “pequeñas invitaciones” de la casa, como las guarniciones que acompañan las pastas, servidas en cazuelitas de hierro. Hay cuatro opciones: salchichas parrilleras, polpettine de carne al pomodoro, brócolis salteados con ajo o cazuela vegetariana. Otro detalle remarcable: para agregar a las pastas, además de queso rallado, ofrecen bricciola (pan rallado con aceite de oliva y mezclado con hierbas).
Aquí, el muy razonable valor del cubierto incluye una copa de champagne de bienvenida, picaditas de fiambres y tres cazuelitas vegetarianas como antipasto y una granita de espumante y naranja. Además, todas las pizzas salen con ensalada Caesar como guarnición. Todos los platos son para compartir.
De las pizzas (de masa finita y crocante), es excelente la García (tomates, mozzarella, jamón crudo, rúcula y escamas de parmesano). Las pastas son secas, marca De Cecco, salvo los fusilli al fierrito (recomendables con salsa crudaiola) y las rellenas, que son caseras.
De postre, hay un rico afogatto y -claro que sí- un buen tiramisú.
El restaurante tiene capacidad para 75 cubiertos, incluyendo las mesas en el patio y en la vereda.

